Frases para la familia

Rafael Enrique Cárdenas
Rafael Enrique Cárdenas

Para todos aquellos que estáis buscando la mejor manera de expresar gratitud hacía cualquier miembro de vuestra familia, ¡tenemos lo que necesitáis! Un compendio de las mejores frases de familia que harán que a vuestros familiares se les salten las lágrimas.

Encuentra la frase adecuada para dirigirte a tu padre, a tu hermana o tu abuela, navega entre los distintos mensajes de familia y escoge aquel que mejor te represente.

No tienes porque copiarlo literalmente, también puedes versionarlo y personalizarlo para darle un toque único e irrepetible.

Frases bonitas para la familia

Me congratula que, frente a las sacudidas de este mundo amargo, siempre encontraré el abrazo sincero de la sangre.

Si nunca me rindo es porque sé que siempre estaréis ahí para levantarme, si nunca se me quiebra el alma es por que tengo vuestro aliento, sin vosotros no sería nada más que humo, mezclándose en la gran polvareda del olvido.

La familia, ese elemento de tradición y ternura, con ella empieza todo y con ella, normalmente, acaba, un círculo vicioso de sangre y llanto.

No hay frase más tierna y amarga que la que un padre dirige a su hijo al marchar de casa, sabiendo que nunca más volverá al hogar, en lo profundo de su alma, el padre llora de alegría al ver a su retoño seguir el normal curso de la vida.

Valores de sangre más fuertes que los días de lluvia y polvo, un núcleo que irradia sabiduría, el paso de los siglos entre sus caricias, un lugar común, la alegría y la amargura, el fuerte roble que crece con el tesón de los años.

Siento mis raíces removerse entre las entrañas, sois vosotros, seréis siempre vosotros, los que me enseñasteis el valor de los besos, la importancia del esfuerzo, al amor más grande y menos confeso.

El tesoro más bien guardado, es a veces aquel que menos valoramos, aquel que damos por descontado, el amor más puro que se esconde entre los muros de aquello que, desde tiempos inmemoriales, hemos convenido en llamar hogar.

Vivir la vida en familia significa no dejar a nadie a la deriva, no dejar que el olvido consuma a ningún miembro de este cuerpo unido por la tradición y la ternura.

Si quieres cambiar el mundo, ve y visita a tu abuela, empieza transformando tu casa y solo así lograrás cambiar algo fuera de ella.

Ni la cima más alta, ni el mar más profundo, ni el río más caudaloso, ni siquiera la calle más larga, serán jamás una millonésima parte de lo significa el amor de una madre, una palabra que se puede conjugar en todos los idiomas del mundo.

Frases de familia unida

Entrar a la casa, la mesa puesta, el hambre que baila entre nuestros sonoros estómagos, porque no hay nada mejor que cenar en familia, entre tus seres queridos, entre risas y caricias.

El hogar, ese eterno lugar al que volver cuando vienen mal dadas, el hogar, núcleo de la civilización, en él nos hacemos personas, en él aprendemos a pensar. Pero el hogar, sin la familia unida, son solo cuatro paredes vacías de los recuerdos que le dan vida.

Cuando las amistades callan y el amor ensordece, solo te queda la sangre, los que no se van nunca, los inevitables, la unidad que te acompaña desde el nacimiento hasta la tumba, la sangre, el vínculo eterno.

Por muy lejos que vayas, aunque creas que la tierra te absorberá todo el tiempo que te queda, en realidad, sabes que siempre podrás volver a casa, en tu hogar habrá una familia unida que te espera con un fuerte abrazo.

Cada familia, en realidad, es feliz a su manera, lo qué es seguro, es que, sin ella, difícilmente puedes llegar a ser feliz.

Hay quien necesita mucho dinero para sentirse rico, en cambio, hay quien se siente rico teniendo una buena familia que lo acoja entre sus brazos.

Ser un patriota, a veces significa ser capaz de formar una familia que levante con sus manos la nación en ciernes, las familias unidas son los pilares de la historia.

Se puede conocer a alguien viendo cómo trata a su familia, o, mejor dicho, viendo como su familia lo ha tratado a él, la infancia es recoveco del que se alimenta nuestra alma.

La familia unida es como la roca que nunca cae del peñasco, inamovible en su esencia, no hay viento ni tormenta que sea capaz de moverla ni un solo milímetro de su posición.

Algunos creen que la familia unida se puede destruir arrasándola con la motosierra del odio, lo que ellos no sabían es que la familia es en realidad semilla, y que cien veces que la talen, cien veces que conseguirá resurgir de su letargo.

Frases cortas para familiares

La envidia del barrio, el de la voz grave y la mano fuerte, un modelo un referente, un espejo en el que mirarse, ese has sido tú, papá, si tuviera que elegir un reflejo del que mi alma aprendiera a vivir, ese sería el tuyo.

Mereció la pena tanto esfuerzo, volver tarde a casa rendido de tanto trabajo, fue dura la crianza, te enseñé cómo pude, cómo sabía, y ahora te miro orgulloso con el paso de los años y veo el fruto de la larga letargia, veo una vida proyectada hacía adelante.

Tú, abuelo, siempre tuviste la fuerza de los años, el tesón y la paciencia, el libre albedrío del que sabe que la vida nunca se acaba con un sorbo, me enseñaste la grandeza del toro, que se crece ante el castigo.

Y yo volveré a acariciar tus suaves faldas entre sollozos, que dura es la lejanía, te echo de menos en las noches de este frío país, ansío el momento de volver a casa y sentirme libre, sentirme tú, y ser el hijo que siempre quisiste.

Quizá nunca fue fácil el esfuerzo que hiciste para querer a todos tus hijos por igual, el brillante y triunfador, la oveja descarriada y el desaliñado e incomprendido, gracias por tu esfuerzo y tus horas mamá.

Los abuelos son el muro de carga de nuestros tiempos, sin ellos, no habría civilización posible y la tradición sería solo polvo y humo.

A pulmón abierto clamaré quién fuiste, todo lo que nos enseñaste, descansa en paz, te llevaremos hasta en lo más hondo de nuestros corazones.

Te veo entre papeles y laureles, este es el día más feliz de mi vida, hijo mío, el día en que encaminaste tu futuro y decidiste desafiar las leyes de la vida con un boli y un papel.

Mensajes a la familia

Un mensaje desde la lejanía para todos vosotros: gracias por dármelo todo, por haberme convertido en una persona mejor, por llegar al corazón de quien lucha por sobrevivir, por ser tan tiernamente únicos.

Las horas se hacen eternas sin vosotros, no veo el momento de salir de este infierno de cemento y volver a casa, al hogar de las fornidas bigas donde los sueños se cumplen y la paz toma cada centímetro de aposento.

Nunca creí en los superhéroes, para que, si ya te tenía a ti, tú me enseñaste el significado de la palabra sacrificio, y de cómo el amor de un padre puede mover hasta la más pesada de las montañas.

Quisiera estar siempre a vuestro lado, en las largas noches de invierno, en las calurosas comidas de verano, los recuerdos invaden mi alma, que sin vuestro aliento se siente mucho más solitaria.

Serás la luz que hay al principio del túnel, serás todo lo que necesito, serás alegría, paz y una sonrisa, una sonrisa que lo cambia todo, serás la madre que todo hijo quisiera tener.

Cuando la vida te azote, en el momento de mayor bajeza, compra un ramo de flores para tu madre, la ilusión que le hará será capaz de reconstruir hasta el más quebrado de los corazones.

Espero que la vida te de el cobijo que mereces, si no, vuelve a mi sombra, mi hogar siempre será para la que me prestó el suyo, nunca quedarás en la calle ni en el infierno.

El poder del aprendizaje no sería nada sin el bagaje de la experiencia, gracias abuelo por todo lo aprendido, por las horas pasadas, por las lecciones que solo el tiempo puede explicar, gracias por enseñarme a vivir en un mundo de pantallas.

Cambios: la pantalla por la tinta, el carro por el coche, las cartas por los teléfonos… lo que nunca hemos cambiado en todo este tiempo es la importancia del hogar, el pegamento humano más grande que existe ha sido siempre la sangre.

Frases de amor para la familia

Nunca dudé de tu tierna sonrisa, nunca dudé de que sería para siempre, de que me querrías hasta el último aliento, nunca pensé que me marcaría tanto, ni que los besos en la mejilla pudieran tener ese aroma de roble viejo, pero de fuertes raíces.

Mi mejor amigo, el colega que siempre se quedaba en casa, lo compartimos todo, hasta el alma, tu corazón de roble siempre guío mis pensamientos y sonrisas, has sido el pilar de mis emociones, jamás olvidaré todo lo aprendido hermano mío.

Sangre de mi sangre, la tradición que brota de las entrañas de la tierra, me congratula tener a alguien que siga con lo que siempre hicimos, que se adapte al mundo, pero que no olvide las viejas tradiciones que han marcado nuestros lazos de sangre durante generaciones.

Recuerdo aquellas mañanas monótonas entre leche y bostezos, mientras nos lamentábamos del presente y soñábamos con un futuro lejano, que bonito fue soñar a tu lado querida hermana, nuestros sueños fueron el alimento de un futuro loable.

Quizá nunca te lo dije lo suficiente, me arrepiento, me arrepiento de no haberte dicho lo mucho que te quería cada noche antes de ir a dormir, o cada mañana cuando me despertabas con un beso, y si se terciaba, con algún grito, pero nunca es tarde para sincerarse, ¿verdad?

Los veranos en la playa, aquel nostálgico parque, una infancia dura pero feliz entre sonrisas y amores, vosotros, familia, sois lo más importante que tengo, y no lo olvidaré nunca jamás.

Llenaré de tus abrazos mis momentos más tristes, llenaré las tardes de tus consejos de tu paciencia, de todo el tiempo gastado en explicarme lo complejo que era todo, no sé si te presté la atención que debería, pero sin ti no hubiese conseguido ni siquiera el más pequeño de mis sueños.